Decía Facundo Cabral «mi abuela estaba casada con un coronel, que era realmente un hombre valiente. Solamente le tenía miedo a los pendejos, un día le pregunte por qué y me dijo porque son muchos, no hay forma de cubrir semejante frente…».
Pues bien, empecemos con que al final, todos, sí todos, somos pendejos, sin embargo, lo importante es, en qué escala de pendejismo nos encontremos. Sí hombre, en este punto, ya alguno dirá «ni madres, yo no soy un pendejo», pero tranquilo, todos tenemos a alguien cerca capaz de pendejearnos sin remedio.
Pero antes de seguir afligiendo al personal, debemos de ser capaces, como decía antes, de reconocer el nivel de pendejo que tiene uno. Reconocer nuestro nivel de pendejismo es sano. Con esto podríamos evitar meter las narices en asuntos que nuestro nivel no alcanza. Entiendo lo difícil por que hay que quitar egos y falsas autopercepciones, hay que quitar vendas sobre la realidad, hay que quitar ideologías, creencias religiosas, romper ídolos, hacer una profunda exploración de aquellos sucesos en la vida en la que me lo pendejearon (y quién) y la otra a quién hemos pendejeado, esto por si mismo es un parámetro. Una vez resuelto lo anterior, estaremos en el punto en el que frente al espejo… (algunos podrían estar orgullosos, algunos podrían llorar, otro quizás podrían aceptarlo sin más como quien acepta que hoy va a llover y ni si quiera piensa en el paraguas, algunos podrían encontrarse desconsolados, otros quizás son tan pendejos que no entiendan qué demonios hacen frente al espejo y así cada persona enfrentaría su propia catarsis) sólo así aceptará que sin excusa alguna es usted un pendejo.

Bien, del resultado obtenido, por decir algo: usted obtuvo en su evaluación un 8. Ahora reste un punto por no haber sido completamente sincero en la autoevaluación, con eso es usted ya un nivel 7. Después reste otro punto porque este corresponde a la percepción de pendejez que tienen los demás de usted. Ahora es usted un 6.
Con relación a los casos especiales reduzca un punto por cada uno de los conceptos siguientes:
-No le gusta leer, investigar, estudiar.
-Su principal fuente de información es Facebook.
-Sí alguna vez ha compartido información no verificada por una fuente fidedigna (si no sabe qué es fidedigna reste 2).
-Sí maneja atendiendo el celular.
-No acabó al menos con sus estudios de preparatoria.
-Sí llegó en su lectura hasta aquí sin saber de qué va el cuento.
-Sí no entendió el punto anterior reste 2.
-Le cree más a un cura que un científico.
-Es funcionario público de la 4T (por convencimiento propio y adhesión a la causa reste 2).
-Sí considera que deba restar un punto por alguna razón que no se encuentre enunciada, hágalo y después sume dos puntos porque al menos con usted hay esperanza.
Pues ya con un resultado muy parecido a la realidad piense que el mundo está enfrentando, además de inusual, una problemática compleja, luchando contra un villano invisible, luchando a palos de ciego y en la mayoría de los casos siguiendo los pasos o recomendaciones de un pendejo. En esta lucha y en gran medida, vamos dependiendo de que su vecino, del cual usted pensó que es más pendejo que usted, entienda que no debe de salir a la calle, dependemos de otro de sus vecinos, igualmente pendejo, entienda que no debe de comprar equipos o insumos que son para los profesionales de la salud. También dependemos que el de enfrente, pendejo por los 4 costados, no piense que es una época de oportunidades o que el otro pendejo de allá no crea que es un castigo divino y ya no hay nada que hacer. Ojo hay muchos pendejos repitiendo “no pasa nada”. ¿Lo ve? Los pendejos van a determinar el resultado de esta guerra.
Por lo tanto, si usted ve a un pendejo de menor nivel que el suyo: ayúdelo, recomiéndele, enseñe los pasos a seguir y si ya la cosa no funciona, dele dos bofetadas y me lo pendejea lo suficiente para que no le den ganas de salir a la calle.
Casi para terminar, les comento que: existe un tipo de pendejo muy peligroso y que asoma en tiempos de crisis con frecuencia. El pendejo soberbio. Es muy peligroso porque tiene algún puesto de responsabilidad y toma decisiones que afectan a mucha gente. Pero no se reconocen como pendejos, no saben reconocer que se equivocan y como sólo les alcanza para ver hasta donde termina su nariz, van dando tumbos. Por favor, no se deje arrastrar por estos personajes, lo pueden matar… literalmente.
Son tiempos en los que la conciencia social y la conciencia sobre lo que nos rodea debe de primar por sobre el individuo (sí no entendió lo anterior pida ayuda a uno que sea menos pendejo que usted), en la medida que nos ayudemos, principalmente manteniéndonos alejados, será posible superar esto. Aun no tenemos claro el tamaño del enemigo, así que por favor límite su yo (a su pendejo interior) y piense que no vive en este mundo solo. Alcanza para todos sabiendo repartir.
Si usted ha llegado hasta este punto, comparta esta publicación, necesitamos llegar a la mayor cantidad de pendejos posibles.