Nostradamus

Vamos a hacer un ejercicio, uno simple, pero en una de esas, desentrañamos algunas jugadas de los gobiernos. Me alejo de México, principalmente porque está por llegar Bergoglio y todo suena a campanas celestiales mientras el país está hecho una mierda.

 

Pero vamos al grano. Como estoy en plan de profeta, supongamos que adelantamos el tiempo 6 meses. Sí, los juegos de Río. Hace apenas dos años Brasil casi explota socialmente por los gastos que tuvo que enfrentar por el mundial de fútbol, que no ganó y que en eso si atiné (ya sé, no hay pruebas, pero de verdad que le atiné).

 

Pues bien, ahora tiene que enfrentar otros enormes gastos para los juegos olímpicos, pero se ha atravesado un pequeño y hasta ahora desconocido virus (no, no es el virus FIFA) el Zika. Al cual incluso ha dedicado tiempo el hombre más poderoso del mundo, Mr. Obama.

 

El presidente norteamericano, ha dicho que en caso de riesgo sus atletas estarían en la posibilidad de no asistir a la justa. Pero imaginan ustedes unos juegos sin los gringos en las albercas o en las pistas, o en la duela, usted piense el deporte (no, ese no, el fútbol es nuestro) que quiera y ahí tendrá la imagen de un atleta americano con su medalla al cuello.

 

Pues bien, creo o intuyo o profetizo, que el virus estará en los noticieros y en la boca de muchas personas durante los próximos 5 meses. El efecto de hablar de una pandemia, o bien esos nuevos casos positivos en Croacia o Bruselas o Nueva Zelanda, no importa, la cosa es expandir el miedo, recuerde: la salud es primero, ya lo dijo Obama.

 

Poco tiempo antes de la inauguración, saldrán autoridades, médicos, organismos, ONGS, etc, a anunciar con bombo y platillo que los juegos no corren peligro, que el virus está controlado y que han encontrado (Bergoglio mediante) una milagrosa vacuna que erradica los efectos de tan peligroso mal.

 

Bien, hasta ahí la profecia, ahora el argumento.

 

En Brasil no se pueden permitir los desatinos de su pueblo pidiendo en magnas congregaciones, que sus calles no estén en completo estado de putrefacción, que sus hijos tengan una educación digna, que haya mayor seguridad, que tengan que comer todos los días (hasta parece que hablaba de México), mientras todos los medios de comunicación tienen sus ojos y micrófonos en Río de Janeiro.

 

Por lo tanto, hay que activar un plan, miedo, sí miedo. El miedo todo lo puede, y si éste actúa en contra de la salud, mejor, todos distraídos, aterrados en la misma miseria, pero sin congregarse, ahí podría estar el virus al acecho.

 

Así, los días son plácidos, las calles libres de manifestaciones se preparan para recibir al mundo. El cristo del Corcovado sigue de brazos abiertos al mundo y alguien de pronto salvará los juegos, los americanos, chinos y otros atenderán a la cita, libres de zika y de revoltosos. Grande jugada.

 

Pues bien, llámese cortina de humo o como lo quieran llamar, así se manipula a un pueblo, al menos al brasileño, al de México basta con echarles al ruedo a Legarreta y sus co- estrellas del canal de las estrellas o gastarse una lanota en la visita de Bergoglio para tenerlos en sus casas y no en las calles.

 

1FF

 

 

Querido Mike

Querido Mike.

 

Sr. Mancera, permítame dedicarle un poco de mi tiempo, no es que usted lo merezca, pero me ayuda con mi indigestión.

 

Quisiera decirle primero, que lo considero un cínico y partir de esta apreciación se dicta el resto del contenido del presente.

 

Cuando usted llegó al cargo que ocupa actualmente, lo hizo por una demoledora votación de los capitalinos, que alcanzó un histórico 60% de los votos. Pero no se engañe a si mismo, no fue su popularidad la que entregó esos números, sino fue la “percepción” de gobernabilidad que mantenía el Sr. Ebrard, a quien no puedo declarar santo de mis devociones, pero esa “percepción” le permitió a usted hacerse del cargo. Incluso, pienso que usted pudo haber pasado la temporada electoral sentado en su sofá viendo María la del barrio y aun así habría llegado al cargo.

 

Ahora bien, creo que esa falsa asimilación de popularidad que usted cree tener, recuerde es falsa, ya lo verá cuando quiera ser Presidente, ya lo verá cuando el Partido que lo postuló pierda muchísimo de su porcentaje de preferencia electoral, repito, ya lo verá. Yo voté por usted, pero de acuerdo a la “percepción” que dejó el Sr. Ebrard, así de claro. Yo a usted no lo conocía, sabía que había trabajado para el anterior gobernante, pero hasta ahí. Sus mañas salieron a flote después.

 

Ahora bien, usted ha creado en los años que lleva de mandato, un sentimiento, que se propaga a toda velocidad, de animadversión hacía cualquier cosa que provenga de usted y le explico de manera sencilla: usted prometió preguntar qué hacer, cómo gobernar.

 

Pues bien, le comento que: usted a mí no me preguntó si las calles interiores de las colonias deberían de estar infestadas de microbuses, créame el servicio de taxi que ahora tienen, no beneficia a nadie. Usted a mí no me preguntó si quiero que alumbren mi calle, o que este bien pavimentada, o sí necesitamos más seguridad. Usted a mí no me preguntó si quería o necesitaba tal o cual obra.

 

Ya, pero es que usted no le ha preguntado a nadie, salvo a usted mismo. Y de ahí que ahora tengamos, por citar algunas cosas, lo siguiente:

 

  • Índices de inseguridad altísimos.
  • Calles en total estado de putrefacción.
  • El mayor atasco de tráfico del que tengamos recuerdo. (Ya ve, al interior de las colonias no había tráfico, gracias).

 

No obstante que tengamos todo eso, también usted, decidió (en su imaginación) que los capitalinos, tenemos ingresos tipo un londinense, por lo tanto tenemos que pagar lo siguiente:

 

  • Multas a precio de primer mundo. (Vamos, si nuestras calles también fueran de primer mundo, la cosa no estaría tan mal).
  • Nuevos precios de verificación. (Ojalá encontráramos una buena explicación al respecto. ¿Cambiaron los equipos y no nos avisaron? ¿El servicio es tres veces más eficiente? ¿Las instalaciones son o han sido mejoradas en algún punto? ¿No verdad?).
  • Pago para estacionarse en la vía pública. (Claro, sus parquímetros, que proliferan por muchas colonias, más las que vendrán. Eso sí, los traperos siguen ahí, la gente apartando lugares sigue ahí, por no repetir que las calles son una porquería en toda su infraestructura).
  • Pago de vías de cuota. Sí, los segundos pisos, con precios basados en… ya sé, lo que sus cuates constructores y operadores quieran, no creo que hayan mirado el salario mínimo o la canasta básica para tasarlo.
  • Pago de placas. Vamos cómo se ve que un día amaneció desatado de tanta creatividad, pues pensó, a estos londinenses les tenemos que sacar ahora una lana por las placas, malditos ya ni siquiera pagan tenencia.

 

En fin, que usted se dio vuelo con los pagos y la manera de tasarlo. Por lo tanto nos vemos en la necesidad de aclarar algunos detalles:

 

  • Somos mexicanos y el salario mínimo en la Ciudad de México es de $73.04 pesos, es decir, $2,191.20 pesos mensuales. Y usted dirá, esos no tienen coche, pues que le cuento, que va siendo que si que lo tienen, porque otro magnífico gobernante como usted, hace 20 años decidió que los coches no deberían de circular, por lo que en ese tiempo se han quintuplicado los vehículos que circulan en la capital, y esos de hace 20 años, que se venden por 2 peniques (¿sabe qué son peniques?), siguen circulando, muchos en manos de personas con el salario mínimo. Sin embargo, usted pretende que con ese salario paguemos multas que van desde los $700.00 (qué barato) hasta los $18,000.00 pesos o más. Vaya, los rangos que pagan los españoles van desde $1,610.00 hasta los $10,065.00 pesos, pero debo recordarle que ellos tienen ciudades de primer mundo y ganan en Euros. ¿De verdad nuestras calles valen esas multas? No.
  • Por otra parte, si usted nos dice que todo el dinero recaudado será reinvertido en nuestras calles, pues quizás haríamos de tripas corazón y dejamos sin comer a los niños un mes para pagar la multa del radar que además no sirve.
  • Pero no creemos que vaya a ser así, con la tenencia pasaba lo mismo (y ahora esta disfrazada de refrendo y además te dan el “beneficio del subsidio”, de verdad que son magnánimos en todo, gracias) y sin embargo el dinero no llega nunca a las calles.
  • Sí el dinero no llega a las calles, dónde está. ¿En su cuenta, esperando a juntar para un monumento con su busto? ¿En la cuenta de algún familiar? ¿En la cuenta de un amigo con el que hace contratos públicos? ¿En manos de dirigentes de taxis y micros, para no amotinarse y votar por usted después? ¿En dónde está? Porque los capitalinos no lo vemos por ningún lado. ¿Ya se hizo usted su casa blanca?

 

Pues bien, mi querido Mike. ¿Le puedo decir Mike? ¿Así le dicen sus amigos? Yo lo siento tan cercano, que no sé pero me da por llamarlo así. Y lo siento tan cercano, que cada vez que hago cuentas de cuánto le debo, veo su cara sonriendo, cada vez que bajo la mirada para no pasar los límites de velocidad, veo su cara sonriendo, cada vez que los regreso al camino y me llevo un susto porque algo se me atravesó por ir viendo el velocímetro, veo su cara sonriendo, cada vez que recuerdo la verificación, el refrendo, las placas, veo su cara sonriendo, cada vez que caigo en un bache, veo su cara sonriendo, cada vez que llego a mi calle sin iluminación, veo su cara sonriendo, cada vez que tardo más horas en llegar a trabajar, veo su cara sonriendo.

 

Ya ve, lo veo en todos lados, eso sí, siempre sonriendo, por eso el atrevimiento de llamarlo Mike, mi querido Mike, que mereces la horca por mercenario, que la mereces para que no llegues a gastar todo ese dinero del que hablamos en tu campaña presidencial y que no llenes las calles de basura electoral con tu cara sonriendo.

 

Por vía de mientras, mandaré esta carta, a mis amigos, a mis conocidos, para que no vayan a tener ideas progresistas de votar por ti en la grande y de paso algunos de ellos, conocen a gente de otros estados, que ellos no te conocen, conocen a otros, pero tu, joya de la corona, no, pero para que te vayan conociendo y no se vayan a dejar cautivar por tu sonrisa, si la sonrisa del millón.

 

Gracias Mike, querido Mike.

 

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Los oportunistas

¿Alguien recuerda entre elección y elección el tan siquiera nombrar (salvo por algún escándalo de sus dirigentes) a los llamados «partidos chicos»?

Yo tampoco, y es que cada tres añitos es tiempo de sacarle algo al negocio. Por ejemplo, los bombardeos del PVEM (Partido Verde o la caja chica de la familia del Dr. Simi) que actualmente mantienen en diversos medios de comunicación, tan sólo para que recuerdes que ahí siguen.

Pues bien, estos partiditos, al cual habrá que incluir a los nuevos como MORENA, viven de los presupuestos que alcanzan cada tres años, cuando se aparecen para que algunos incautos voten por ellos.

Ahora bien, estos presupuestos, no son poca cosa, los recursos que reciben (de tu bolsillo) son botines inmensos, por eso existen y por eso no forman parte de la vida política del país, es decir, ¡nos dan nuestra lanita y nosotros no nos metemos en sus asuntos!

Estas toneladas de millones que se depositan en sus arcas, sirven también para darse algún viajecillo a Mónaco o Las Vegas, pagar la renta de residencias vacacionales en Cancún u otro destino turístico y exótico de nuestro país y muchos otros lugares del mundo. Eso sí, cuando llegan las elecciones intermedias, todos a trabajar, a mandar hacer anuncios descalificando a los protagonistas de las elecciones y hablar bien de sus aliados mayores, que de alguna manera nutren sus filas de afiliados de la «prole» (jajaja) que está castigada o en exilio permanente, no sin antes repartir parte de esos millones a cualquier imprenta que cumpla con sus requisitos y contaminar de manera insultante todas las ciudades del país, los pueblecillos reciben menos, interesan menos y a veces están tan mal ubicados que ni la vuelta vale.

Una vez más, los habitantes de éste país tenemos la oportunidad de arrebatarles el estilo de vida que les pagamos. ¿Cómo? No los vota nadie y a la calle, no llegan a los requisitos mínimos para el registro y listo. Esto no significa que el dinero nos lo van a devolver o que lo van a invertir (sin darle tajadas) en obras públicas o escuelas y hospitales, no, se lo darán a los otros partidos, pero al menos habremos cortado a algunas lacras (como el niño y asesino Verde) de la vida pública. Apartarlos es tan importante como presionar a los que sí serán votados.

Una vez que seamos capaces de eliminar a toda esa basura, pues nos quedarán menos cabezas que cortar cuando sea el momento adecuado. Así que me gustaría invitar a no votar por partidillos y personajillos de tan baja calaña, ya después y con más tiempo nos encargamos de los 3 grandes.

Miramos a otro lado

Hay un nuevo clima en el país, es decir, que gracias a la tecnología barata a la que tenemos acceso (celulares inteligentes principalmente), hoy cualquiera consigue un video de un acto de corrupción y lo pone a disposición de las masas, éstas cada vez más ávidas de contenidos escandalosos.

Este clima de crispación (refrigerado por ciertos frentes fríos y las fiestas de cada fin de año) es consecuencia de que cada vez se alza más la voz de algo por todos conocido, vamos, no nos vamos a hacer pendejos ahora de que Ediles, Presidentes Municipales, Gobernadores y la lista sigue hasta la cima de esta particular cadena alimenticia de ratas, que para efectos prácticos y por comodidad se le denomina «clase política», comenzó a robar en el 2014, no, esto es cosa añeja, pero ahora se enfrentan a la documentación vía electrónica. Ahora bien, escándalos van y vienen, siempre con el mismo resultado, apagamos el fuego una vez que se ha publicado que tal o cual funcionario ha renunciado después de estar al descubierto y todos tranquilos, incluso ellos, porque definitivamente saben que los otros funcionarios, igual de corruptos que ellos no los van a perseguir por actos que ellos mismos comenten cotidianamente, es decir, de juicios, investigaciones previas, delitos y cárceles no hablamos jamás, vamos, ni tan siquiera la inhabilitación para ejercer cargos públicos, mientras que con el paso de los días la historia se desvanece, nace una nueva y aquel funcionario busca otro hueso con algún amigo que seguramente le debe un «favor», se vuelve a colocar y con su nombre olvidado por la masa vuelve a las andadas.

Se podría decir de este círculo vicioso, que tan sólo es roto en algunas y en mucho más célebres ocasiones, mientras que los medios anuncian con bombo y platillo en encarcelamiento de algún personaje de alto perfil, que lo más seguro es que haya cometido alguna fuerte traición a uno de sus «amigos» y le toca castigo, pero por citar algún ejemplo por ahí anda el famoso Bejarano… libre y dispuesto hacer todo de nuevo, sólo que con más cuidado.

Nuestro sistema de justicia, que además de obsoleto y engorroso, está precisamente en manos de estos individuos, que más allá de su imagen pública, siempre estiran la mano, siempre cuidan a unos mientras golpean a otros, por lo que amigos míos, la justicia no existe para ellos, sólo existe para nosotros y en caso de rozar los intereses de alguna de estas ratas, déjame informarte, pasarás a ser parte de un refinado plantel de estudios superiores en criminología, que por acá les dicen «tanque», «bote», «cana», cárcel, cereso, cefereso y una larga y ácida lista de nomenclaturas.

Sin embargo, hoy se puede contemplar cómo estos personajes están siendo rebasados por una masa bien comunicada a través de redes sociales, se puede ver como un video de un acto corrupción se convierte en viral en minutos o en horas, pero no es suficiente, no es el final del camino, no es ni la punta del iceberg, porque detrás de toda esta comunicación no hay acción. Las acciones coordinadas de la población son la única herramienta eficaz en contra de esto, que conocemos pero que por décadas hemos decidido mirar para otro lado.

De estas acciones y con menos herramientas, hace unos años de los ciudadanos nació una iniciativa para dejar de pagar las tenencias de vehículos, lo cual corrió como pólvora y las arcas del gobierno se estaban viendo afectadas, gran acción y a gran escala, sin embargo el gobierno, viejo zorro, sacó de la chistera un plan, no se podía verificar el auto en caso de no haber pagado la tenencia, el pueblo asustado en lugar de no verificar y desacatar la orden, corrió a pagar y después a verificar sin darse cuenta de que las acciones deben de ser seguidas por otras de mayor potencia, es decir, en el caso anterior nadie paga y nadie verifica… ¿nos podrán parar a todos? No. Seguramente después se anunciarían sanciones para las cuales habría que reaccionar de la misma manera y así hasta derogar un impuesto y un trámite a todas luces hoy obsoleto, que lo único que consiguió fue triplicar (o más) el parque vehicular de la ciudad y por consiguiente los atascos tan inmundos que padecemos la gente de la capital. Todo lo anterior, mata la acción del pueblo e inunda las arcas del gobierno para que las ratas que antes mencionaba tengan que robar, tengan contratos que entregar y puedan tener su «moche».

Si, ellos son muy malos, pero los verdaderos malos malos del cuento somos nosotros, se los ponemos siempre muy fácil y cada vez que giran el volante mordemos el anzuelo y vuelta a empezar. ¿A poco no volviste a llenar el tanque de gasolina desde el 1º de enero? ¿A poco te creíste el cuento de los anuncios que te dicen que los energéticos van a ser más baratos? ¿Más baratos, quince pesos el litro? ¿No crees que tu recibo de luz va a subir? ¿No crees que todo lo que se perderá en ingresos petroleros lo vas a pagar tu? ¿No crees que en este preciso momento se está discutiendo en alguna oficina el cómo sacarte más dinero, bajar tus ingresos y al mismo tiempo qué darte para que no hagas pedos?

Bien, estas preguntas se las están haciendo muchas personas, que movidas por los 43, por el descaro con el que Grupo Higa premia a funcionarios por los contratos que recibe, por las declaraciones de la primera «dama», por los regaños de Derbez en el Teletón, por el gasolinazo, por lo que sea, está dispuesta a la acción.

Dejemos de mirar a otros lados, apoya la acción, crea iniciativas, compártelas, difunde las ideas de otros y por favor, toma acción, tus likes no son una acción, son una distracción, sigue a la gente que está intentando algo desde cualquier trinchera, no sigas campañas electorales este mismo año y réstale poder al que tiene la silla.