El justiciero digital, asesino de tus derechos

El ejercicio de hoy, o habría que llamarlo mejor hipótesis, consiste en demostrar cómo le hacemos la vida fácil a los gobiernos (excepto en Islandia, ellos si son cabrones) para controlarnos y cubrir sus abusos.

 

Hoy en día, más que en cualquier otra época que yo recuerde, existe una creciente indignación con los gobiernos, sobremanera los corruptos y abusivos, como el nuestro, que es en efecto, la definición perfecta de corrupción. Sin embargo, también hoy en día las propias herramientas (internet y sus redes sociales) que nos podrían convertir en una fuerza incontenible (vuelvo con los islandeses), en esta latitud son el elemento disuasivo, curiosa oposición.

 

Al grano, cuando bien podríamos estar en la calle (y dale con Islandia) defendiendo todos los atropellos recibidos, llámese como se llame (iremos a los ejemplos más tarde), estamos detrás del teclado de nuestro teléfono inteligente enviando mensajes sobre nuestra indignación. Estos se reparten en dos para el gobierno: a) los que hay que desviar; b) los que hay que perseguir.

 

Ahora sí, vamos a los ejemplos. En el primer caso, es decir, los eventos a desviar, son siempre provocados por errores del propio gobierno, o bien son escándalos, o bien son situaciones que no pueden controlar. Tenemos el error de dejar escapar la información sobre la Casa Blanca, tenemos los contratos públicos de Grupo Higa, tenemos Ayotzinapa, tenemos los papeles de Panamá, tenemos el No Circula de Mancera, etc. Tenemos cualquier cantidad de situaciones que deberían de mantenernos en las calles, situaciones de deberían de deponer gobiernos (Guatemala), pero, estás situaciones tienen un plan de crisis muy sencillo de resolver:

 

1.- Casa Blanca, metemos una nueva novela de la primera dama, en la cual se convence a toda la carne de cañón, que la casa es suya, que si gana mucho de actriz, que si llora le creemos más, etc. Acto seguido un amplio sector de la población que es educado a base de telenovelas (que comienzan su emisión por la mañana y terminan cuando López-Doriga se va a dormir) acepta la solución y detiene la manifestación pública. La clase media, la más indignada comenta con efervescencia los hechos en redes sociales. Ninguno peleará por su derecho.

2.- Ayotzinapa, este quizás sea el más grande de los espectáculos y además el más cruel e indignante. Todos conocemos los hechos en los que 43 estudiantes son desaparecidos. Después todos conocemos que el Procurador ofreció «la verdad histórica» y ahí se murió el tema, ya que después llegaron especialistas extranjeros a estudiar el caso, al tiempo que restos humanos viajan por todos los laboratorios del mundo. Y estos presentan otra verdad que desmiente la verdad histórica y ahora se discute si la verdad que desmiente la otra verdad es la verdad porque se supone que la primera verdad es la verdad y la otra verdad no es verdad (¿me siguen?). La única verdad es que hay 43 personas muertas, desaparecidas, esa es la única verdad. Sin embargo, todo el espectáculo está montado de tal manera que todos siguen esperando la «verdad» y el pueblo sigue sin luchar o acompañar a los pocos que siguen luchando.

3.- Papeles de Panamá, si en el caso de Islandia, el tan sólo conocer que el nombre del Primer Ministro puso a todo mundo en la calle y con el resultado de su posterior renuncia al cargo, en México la cosa va con calma y como la gente no se ha manifestado (quizás porque el Presidente siempre está de viaje en su otro escándalo, es decir, tremendo avión que se compró con nuestra lana) pues absolutamente nadie dice nada, vamos no es ni noticia que ya se sabe dónde lavan el dinero que te robaron. Nadie ha peleado por su derecho.

 

Como se puede observar, para tres casos muy graves (no son los únicos), en México la respuesta de todos es la misma, comentamos en Facebook y Twitter durante dos días y listo o vemos la novela y todo estará mejor porque quizás ese hombre rico y guapo en su BMW del año se enamore de nuestra hija (algo así como uno de los Porkys) y nos saque de la pobreza o quizás nuestro varoncito se convierta en jugador de fútbol y nos saque de la pobreza.

 

Caso aparte merece la CDMX, con su rosada coloración y su olor a lavanda con smog. Todos sabemos y los expertos de todas las clases y organismos, incluida la UNAM, comentan y publican que, los automóviles no son la principal fuente de contaminación, contribuyen pero no la determinan. Incluso en estos días podemos ver como la sociedad civil envía propuestas para la disminución de los contaminantes, pero la realidad es que los niveles de contingencia los determinan los 150 puntos, el No Circula los deja 144, es decir, que de todos modos nos vamos a morir de eso pero no es tan grave. La pregunta es cómo se baja de los 144. Bien, diseñando desde cero, un nuevo sistema de transporte público y todas las otras ideas que ustedes ya leyeron en Facebook y WhatsApp y Twitter y vieron en el Periscope de alguien. Pero nadie ha hecho nada, tan sólo se aceptó la medida y esa aceptación va a concluir en que a partir de junio de 2016 en efecto, todos los coches no circulan. Se volverán a comprar miles y miles de coches, dentro de dos años el doble no circula será la nueva ley y se comprarán más coches y así sucesivamente. Lo que habría que hacer es dejar la marca de puntos imecas de contingencia en 250 y listo. Nadie, nadie defiende su derecho. Nadie está en la calle para exigir una solución diferente a algo que nos está matando.

 

Los temas anteriores son los que hay que desviar y están desviados y no pasará nada con ellos. Sin embargo existen los casos que hay que atender. Aquí está la trampa queridos amigos.

 

Cuando tu, compartes, retuiteas, das like y un gran etc. en las grandes posibilidades que te brindan las redes sociales para mostrar tu indignación, le señalas al gobierno en qué se debe de fijar para que tu obtengas esa sensación de justicia que tanto estás buscando y así poder dejar en el olvido los casos antes mencionados.

 

Ejemplos. Los Porkys, como todos sabemos, son unos perfectos imbéciles que violaron a una chavita y eso indignó a la población. Todo mundo comentó, todo mundo quería justicia, misma que los dejó escapar para prolongar la novela y así provocar que tu sigas en tu cruzada por la justicia. Cuando buenamente decidan presentarlos ante la justicia y que el pueblo obtenga su tan ansiada victoria (ya pasó con el Canadiense de Acapulco), tu mismo vas a señalarles dónde deben de poner los reflectores los gobernantes para que pienses que eres una especie de Batman del Facebook y que gracias a ti se está construyendo un mundo mejor. La verdadera naturaleza del caso, es el increíble nivel de impunidad que existe en el Estado de Veracruz, de donde el Gobernador es quizás, hasta responsable de la muerte de muchas personas, donde sabemos que la Policía  secuestra jóvenes (que no precisamente viven en Costa de Oro) y los entrega a criminales (que son ellos mismos) para asesinarlos, pero tu quieres que ¡los Porkys se pudran en la cárcel! No hay en todo el Estado de Veracruz un estallido social por lo que viven. Nadie lucha por sus derechos.

 

Por eso es tan importante seguir el Periscope de Arne, o a los Súper-Cívicos que lo único que están haciendo es poner a la sociedad en contra de la sociedad, señalando problemas comunes y que en realidad no tienen importancia como invadir por un momento (si, no se van a quedar a vivir ahí y sí, está mal, pero no están matando a nadie) el carril de las bicis en la Colonia Del Valle.

 

Esa sensación de justicia, nace de que todos somos ese justiciero que armado con su cámara del iPhone 6S o el más ultrachingón Samsung Galaxy, etc, puede ser capaz de atrapar al siguiente ciudadano maldito que se pasó un semáforo y asustó muchísimo a la señora de los tamales, ¡felicidades eres el creador del #Gentleman… o la nueva #Lady…! Perdón, pero al que deberías de perseguir y al que deberías de no dejar en paz y al que deberías de exigir y crucificar si así conviene al país, no es al tipo del Tsuru que se pasó un alto, es al tipo que gobierna desde la corrupción y que se beneficia de la parálisis en la que vivimos.

 

Hoy la calle está vacía, pero en la calle se gestan los grandes cambios. Deja en paz al que vive como tú y sufre como tú, persigue al que se ha beneficiado de tu conformidad. La calles y tus derechos te esperan al final del camino, al final de tus likes.

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Yo tengo un pie en la calle ¿me acompañas?

 

 

 

Nostradamus

Vamos a hacer un ejercicio, uno simple, pero en una de esas, desentrañamos algunas jugadas de los gobiernos. Me alejo de México, principalmente porque está por llegar Bergoglio y todo suena a campanas celestiales mientras el país está hecho una mierda.

 

Pero vamos al grano. Como estoy en plan de profeta, supongamos que adelantamos el tiempo 6 meses. Sí, los juegos de Río. Hace apenas dos años Brasil casi explota socialmente por los gastos que tuvo que enfrentar por el mundial de fútbol, que no ganó y que en eso si atiné (ya sé, no hay pruebas, pero de verdad que le atiné).

 

Pues bien, ahora tiene que enfrentar otros enormes gastos para los juegos olímpicos, pero se ha atravesado un pequeño y hasta ahora desconocido virus (no, no es el virus FIFA) el Zika. Al cual incluso ha dedicado tiempo el hombre más poderoso del mundo, Mr. Obama.

 

El presidente norteamericano, ha dicho que en caso de riesgo sus atletas estarían en la posibilidad de no asistir a la justa. Pero imaginan ustedes unos juegos sin los gringos en las albercas o en las pistas, o en la duela, usted piense el deporte (no, ese no, el fútbol es nuestro) que quiera y ahí tendrá la imagen de un atleta americano con su medalla al cuello.

 

Pues bien, creo o intuyo o profetizo, que el virus estará en los noticieros y en la boca de muchas personas durante los próximos 5 meses. El efecto de hablar de una pandemia, o bien esos nuevos casos positivos en Croacia o Bruselas o Nueva Zelanda, no importa, la cosa es expandir el miedo, recuerde: la salud es primero, ya lo dijo Obama.

 

Poco tiempo antes de la inauguración, saldrán autoridades, médicos, organismos, ONGS, etc, a anunciar con bombo y platillo que los juegos no corren peligro, que el virus está controlado y que han encontrado (Bergoglio mediante) una milagrosa vacuna que erradica los efectos de tan peligroso mal.

 

Bien, hasta ahí la profecia, ahora el argumento.

 

En Brasil no se pueden permitir los desatinos de su pueblo pidiendo en magnas congregaciones, que sus calles no estén en completo estado de putrefacción, que sus hijos tengan una educación digna, que haya mayor seguridad, que tengan que comer todos los días (hasta parece que hablaba de México), mientras todos los medios de comunicación tienen sus ojos y micrófonos en Río de Janeiro.

 

Por lo tanto, hay que activar un plan, miedo, sí miedo. El miedo todo lo puede, y si éste actúa en contra de la salud, mejor, todos distraídos, aterrados en la misma miseria, pero sin congregarse, ahí podría estar el virus al acecho.

 

Así, los días son plácidos, las calles libres de manifestaciones se preparan para recibir al mundo. El cristo del Corcovado sigue de brazos abiertos al mundo y alguien de pronto salvará los juegos, los americanos, chinos y otros atenderán a la cita, libres de zika y de revoltosos. Grande jugada.

 

Pues bien, llámese cortina de humo o como lo quieran llamar, así se manipula a un pueblo, al menos al brasileño, al de México basta con echarles al ruedo a Legarreta y sus co- estrellas del canal de las estrellas o gastarse una lanota en la visita de Bergoglio para tenerlos en sus casas y no en las calles.

 

1FF

 

 

Querido Mike

Querido Mike.

 

Sr. Mancera, permítame dedicarle un poco de mi tiempo, no es que usted lo merezca, pero me ayuda con mi indigestión.

 

Quisiera decirle primero, que lo considero un cínico y partir de esta apreciación se dicta el resto del contenido del presente.

 

Cuando usted llegó al cargo que ocupa actualmente, lo hizo por una demoledora votación de los capitalinos, que alcanzó un histórico 60% de los votos. Pero no se engañe a si mismo, no fue su popularidad la que entregó esos números, sino fue la “percepción” de gobernabilidad que mantenía el Sr. Ebrard, a quien no puedo declarar santo de mis devociones, pero esa “percepción” le permitió a usted hacerse del cargo. Incluso, pienso que usted pudo haber pasado la temporada electoral sentado en su sofá viendo María la del barrio y aun así habría llegado al cargo.

 

Ahora bien, creo que esa falsa asimilación de popularidad que usted cree tener, recuerde es falsa, ya lo verá cuando quiera ser Presidente, ya lo verá cuando el Partido que lo postuló pierda muchísimo de su porcentaje de preferencia electoral, repito, ya lo verá. Yo voté por usted, pero de acuerdo a la “percepción” que dejó el Sr. Ebrard, así de claro. Yo a usted no lo conocía, sabía que había trabajado para el anterior gobernante, pero hasta ahí. Sus mañas salieron a flote después.

 

Ahora bien, usted ha creado en los años que lleva de mandato, un sentimiento, que se propaga a toda velocidad, de animadversión hacía cualquier cosa que provenga de usted y le explico de manera sencilla: usted prometió preguntar qué hacer, cómo gobernar.

 

Pues bien, le comento que: usted a mí no me preguntó si las calles interiores de las colonias deberían de estar infestadas de microbuses, créame el servicio de taxi que ahora tienen, no beneficia a nadie. Usted a mí no me preguntó si quiero que alumbren mi calle, o que este bien pavimentada, o sí necesitamos más seguridad. Usted a mí no me preguntó si quería o necesitaba tal o cual obra.

 

Ya, pero es que usted no le ha preguntado a nadie, salvo a usted mismo. Y de ahí que ahora tengamos, por citar algunas cosas, lo siguiente:

 

  • Índices de inseguridad altísimos.
  • Calles en total estado de putrefacción.
  • El mayor atasco de tráfico del que tengamos recuerdo. (Ya ve, al interior de las colonias no había tráfico, gracias).

 

No obstante que tengamos todo eso, también usted, decidió (en su imaginación) que los capitalinos, tenemos ingresos tipo un londinense, por lo tanto tenemos que pagar lo siguiente:

 

  • Multas a precio de primer mundo. (Vamos, si nuestras calles también fueran de primer mundo, la cosa no estaría tan mal).
  • Nuevos precios de verificación. (Ojalá encontráramos una buena explicación al respecto. ¿Cambiaron los equipos y no nos avisaron? ¿El servicio es tres veces más eficiente? ¿Las instalaciones son o han sido mejoradas en algún punto? ¿No verdad?).
  • Pago para estacionarse en la vía pública. (Claro, sus parquímetros, que proliferan por muchas colonias, más las que vendrán. Eso sí, los traperos siguen ahí, la gente apartando lugares sigue ahí, por no repetir que las calles son una porquería en toda su infraestructura).
  • Pago de vías de cuota. Sí, los segundos pisos, con precios basados en… ya sé, lo que sus cuates constructores y operadores quieran, no creo que hayan mirado el salario mínimo o la canasta básica para tasarlo.
  • Pago de placas. Vamos cómo se ve que un día amaneció desatado de tanta creatividad, pues pensó, a estos londinenses les tenemos que sacar ahora una lana por las placas, malditos ya ni siquiera pagan tenencia.

 

En fin, que usted se dio vuelo con los pagos y la manera de tasarlo. Por lo tanto nos vemos en la necesidad de aclarar algunos detalles:

 

  • Somos mexicanos y el salario mínimo en la Ciudad de México es de $73.04 pesos, es decir, $2,191.20 pesos mensuales. Y usted dirá, esos no tienen coche, pues que le cuento, que va siendo que si que lo tienen, porque otro magnífico gobernante como usted, hace 20 años decidió que los coches no deberían de circular, por lo que en ese tiempo se han quintuplicado los vehículos que circulan en la capital, y esos de hace 20 años, que se venden por 2 peniques (¿sabe qué son peniques?), siguen circulando, muchos en manos de personas con el salario mínimo. Sin embargo, usted pretende que con ese salario paguemos multas que van desde los $700.00 (qué barato) hasta los $18,000.00 pesos o más. Vaya, los rangos que pagan los españoles van desde $1,610.00 hasta los $10,065.00 pesos, pero debo recordarle que ellos tienen ciudades de primer mundo y ganan en Euros. ¿De verdad nuestras calles valen esas multas? No.
  • Por otra parte, si usted nos dice que todo el dinero recaudado será reinvertido en nuestras calles, pues quizás haríamos de tripas corazón y dejamos sin comer a los niños un mes para pagar la multa del radar que además no sirve.
  • Pero no creemos que vaya a ser así, con la tenencia pasaba lo mismo (y ahora esta disfrazada de refrendo y además te dan el “beneficio del subsidio”, de verdad que son magnánimos en todo, gracias) y sin embargo el dinero no llega nunca a las calles.
  • Sí el dinero no llega a las calles, dónde está. ¿En su cuenta, esperando a juntar para un monumento con su busto? ¿En la cuenta de algún familiar? ¿En la cuenta de un amigo con el que hace contratos públicos? ¿En manos de dirigentes de taxis y micros, para no amotinarse y votar por usted después? ¿En dónde está? Porque los capitalinos no lo vemos por ningún lado. ¿Ya se hizo usted su casa blanca?

 

Pues bien, mi querido Mike. ¿Le puedo decir Mike? ¿Así le dicen sus amigos? Yo lo siento tan cercano, que no sé pero me da por llamarlo así. Y lo siento tan cercano, que cada vez que hago cuentas de cuánto le debo, veo su cara sonriendo, cada vez que bajo la mirada para no pasar los límites de velocidad, veo su cara sonriendo, cada vez que los regreso al camino y me llevo un susto porque algo se me atravesó por ir viendo el velocímetro, veo su cara sonriendo, cada vez que recuerdo la verificación, el refrendo, las placas, veo su cara sonriendo, cada vez que caigo en un bache, veo su cara sonriendo, cada vez que llego a mi calle sin iluminación, veo su cara sonriendo, cada vez que tardo más horas en llegar a trabajar, veo su cara sonriendo.

 

Ya ve, lo veo en todos lados, eso sí, siempre sonriendo, por eso el atrevimiento de llamarlo Mike, mi querido Mike, que mereces la horca por mercenario, que la mereces para que no llegues a gastar todo ese dinero del que hablamos en tu campaña presidencial y que no llenes las calles de basura electoral con tu cara sonriendo.

 

Por vía de mientras, mandaré esta carta, a mis amigos, a mis conocidos, para que no vayan a tener ideas progresistas de votar por ti en la grande y de paso algunos de ellos, conocen a gente de otros estados, que ellos no te conocen, conocen a otros, pero tu, joya de la corona, no, pero para que te vayan conociendo y no se vayan a dejar cautivar por tu sonrisa, si la sonrisa del millón.

 

Gracias Mike, querido Mike.

 

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Esos locos bajitos

Allá por 1981, Joan (Juan para los cuates) Manuel Serrat escribió una de sus más emblemáticas canciones. En aquel entonces yo, tenía 4 años y me sentaba, o más bien a mis padres, como anillo al dedo. Recitaba Serrat, a una infancia que se había mantenido casi intacta por siglos: jugar con cualquier cosa que puede acabar con tu vida, juegos con la pelota al aire libre, padres persiguiendo críos y remendando calcetines, abuelos con aires de soldado en una dulce y tierna madurez y muchos etcéteras.

Ahora bien, qué habría escrito Serrat, de haber sido padre en el 2015, quizás algo así:

A menudo los hijos se nos parecen, A menudo los hijos nos aparecen

así nos dan la primera satisfacción, con un nombre raro y cool para nuestra satisfacción

esos que se menean con nuestros gestos, esos que se menean jugando al ipad

echando mano a cuanto hay a su alrededor, echando mano incluso a los ipod de alrededor

Esos locos bajitos que se incorporan, Esos locos bajitos que se incorporan (vaya una igual)

con los ojos abiertos de par en par, con unos sirvientes que vienen en par

sin respeto al horario ni a las costumbres, sin respeto a nada y menos a las costumbres

y a los que por su bien, hay que domesticar, y a los que por su bien, les domesticaremos todo a su alrededor

Niño, Güey

deja ya de joder con la pelota, desmadra todo con la pelota

Niño, Güey

que eso no se dice, exprésate como quieras

que eso no se hace, siéntete libre

que eso no se toca, explora tu mundo

Cargan con nuestros dioses y nuestro idioma, Abren su Facebook y su Instagram

nuestros rencores y nuestro porvenir, sus cuentas de google y gastan nuestro porvenir

Por eso nos parece que son de goma, hay que sobre-protegerlos pues son de cristal 

y les bastan nuestros cuentos para dormir, y les bastan dos horas de X-Box para dormir

Nos empeñamos en dirigir sus vidas, Se empeñan en dirigir nuestras vidas

sin saber el oficio y sin vocación, sin saber que yo lo haré todo por ti

Les vamos transmitiendo nuestras frustraciones, les vamos consintiendo todas sus frustraciones

con la leche templada, con una vasito de jugo de soya bajo en grasas y sin azúcar

y en cada canción, y en cada reggaeton

Niño, Güey

deja ya de joder con la pelota, desmadra todo con la pelota

Niño, Güey

que eso no se dice, exprésate como quieras

que eso no se hace, siéntete libre

que eso no se toca, explora tu mundo

Nada ni nadie puede impedir que sufran, no permitiré que sufras

que las agujas avancen en el reloj, disfruta hasta que yo camine

que decidan por ellos, que se equivoquen, decide eres perfecto y especial

que crezcan y que un día nos digan adiós. que crezcan y que un día se vayan (pensando en que se merecían todo eso y más, sobremanera lo que no tuvieron).

Pues bien, no le habría quedado tan bonita y con tan tanto sentido, pero estaría siendo un éxito en algún disco de Arjona, haciendo llorar a algunas pubertas por la dureza de sus padres y seguramente entre los estribillos se escucharía un !Oh Oh, Uh Oh Ohhh!

El titiritero

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Cada vez que lo pienso, llegan reacciones distintas y también confusas, qué chingados pasa en este país.

Hoy artistas, futbolistas, payasos y un gran número de buenos para nada (léase Patricio Zambrano entre otros), optan a cargos de elección popular, más algunos otros escondidos en las listas plurinominales que ningún ciudadano lee.

Vamos todos sabemos, que el presidente no da para mucho, es evidente, es torpe, no sabe hablar porque además ya sabíamos antes de elegirlo que no leía, pero el panorama con todos estos títeres pinta negro, aunque cabe la poquita esperanza de arreglar algo o nada con los votos.

Sin embargo, lo más preocupante de todo, es que a través de todo este enredo, los ciudadanos de a pie, ilustrados por Facebook y muy celosos seguidores de los videos de: «véanlo rápido antes de lo que quiten», parecen que van o vamos perdiendo los papeles, vamos, que algunos ya quieren de Presidenta una periodista tan sólo porque se peleó con su patrón, patrón que sirve al poder (como todos los medios) y poder que tan sólo sirve a uno.

Ese uno, el gran titiritero de este país. No tengo su nombre, no conozco su cara y tampoco me las voy a dar de adivinador como el Peje, no, no sé quien sea, pero sé que le conviene que todos estos personajes «populares» lleguen a cargos políticos, apoyados por una masa de votantes tan estúpidos para pensar que hacer novelas o meter goles es lo mismo o más fácil que gobernar aunque sea la cuadra en donde viven. Ese misterioso titiritero está sentando bases y gente en puestos en donde los que van a sufrir de la crítica, el golpe político y el golpe bajo son aquellos títeres, mientras en la sombra todo se mueve, todo baila al son que él toca. Su principal muñeco es guapo, con mujer guapa, tienen una familia feliz, viven en un palacio, viajan en carrozas de la realeza, visten bien y siempre, siempre estarán mejor con la boca cerrada.

Este inmenso circo, esta confusión, esta idea de querer poner en la cumbre a quien más chinga al poder (Aristegui), podría ser bueno, pero en realidad es un desastre, zapatero a tus zapatos decían antes. La periodista que busque algún trabajo en un periódico, en otro medio, en lo que sea, pero que sea periodista. El jorobado que meta goles, que narre partidos, que se vuelva Director Técnico, pero que deje a los habitantes de la eterna primavera en paz, que bastantes problemas tienen. Que la otra Carmen, que siga saliendo en anuncios con su guardia pretoriana y siendo matrona en películas de ficheras. Que el payaso vaya a fiestas, haga reír a los niños, que disponga de su carisma para hacer felices a la gente en los palenques, en los teatros y deje la perla a alguien más, alguien que la pueda administrar y no convertirla en la isla de la fantasía. Mención a parte, merece un personaje más obscuro, que su única virtud ha sido aparecer en un reality show, hacerle piojito a la tigresa y decir, casi parafraseando a nuestro presidente, pendejada tras pendeja y que ahora pretende gobernar Monterrey.

Mientras con nuestro voto podemos poner oposición a este futuro más digno de Walt Disney que de un país en «vías de desarrollo», el titiritero sonríe en la sombra, sus peones avanzan a paso seguro, lo alfiles, caballos, torres y otros enemigos también son parte de su tablero, el circo ha comenzado, tan sólo queda esperar si también pondrá en la mesa el pan.

El pendejo de los libros

Hace algunos años escuché una sentencia, que a la distancia, aun me retumba reclamando el haber hecho caso: «aquel que presta un libro, es un pendejo, pero es más pendejo quien lo devuelve».

Amigos que ahora leen este blog, me resultaron muy poco pendejos y el pendejo máximo resulté yo. Recogía mi pequeña biblioteca, lograda a base de debilitarme la vista párrafo a párrafo,  para llevarla a su nueva morada y el resultado fue terrorífico.

Hay al menos alguna decena de libros que se han desvanecido, claro, de seguro en manos de «amigos» sinvergüenzas que por no pasar por pendejos, los tienen arrumbados, de seguro algunos sin leer, cubiertos de polvo y lejos de su legítimo dueño.

Al sacar el último libro de su caja, en lugar de contemplar la emoción que debía de llenarme por ver aquella estantería repleta de ellos, mi mente viajaba por portadas y títulos faltantes, mi memoria los tenía retratados a todos, pero no están, se han ido y con seguridad no volverán.

Eso sí, falsas amistades que se han aprovechado de mi hospitalidad para tomar algún libro, sepan que de algunos, sé quiénes son y estaré al acecho, asistiré a cada invitación a su hogares, vigilaré sus idas y venidas al sanitario y tengan la seguridad de que, cuando no estén mirando, yo estaré buscando mis objetos perdidos y en caso de no encontrarlos los despojaré de algún otro ejemplar, con el cual reiré mientras pienso en el dolor que les provocará la pérdida.

Para los que no recuerdo su nombre, su cara o bien título que deposité en sus manos, ya no importa, despojaré a otros inocentes de libros (excepto de autoayuda) que dejen descuidados, libros no protegidos, libros huérfanos de ojos que los mimen.

¡Temblad por Polux, temblad! que han desatado la ira de un lector amateur que soñaba con cuidar sus libros y no acabar como un pendejo.

Atte.

El pendejo que prestó sus libros.

Los oportunistas

¿Alguien recuerda entre elección y elección el tan siquiera nombrar (salvo por algún escándalo de sus dirigentes) a los llamados «partidos chicos»?

Yo tampoco, y es que cada tres añitos es tiempo de sacarle algo al negocio. Por ejemplo, los bombardeos del PVEM (Partido Verde o la caja chica de la familia del Dr. Simi) que actualmente mantienen en diversos medios de comunicación, tan sólo para que recuerdes que ahí siguen.

Pues bien, estos partiditos, al cual habrá que incluir a los nuevos como MORENA, viven de los presupuestos que alcanzan cada tres años, cuando se aparecen para que algunos incautos voten por ellos.

Ahora bien, estos presupuestos, no son poca cosa, los recursos que reciben (de tu bolsillo) son botines inmensos, por eso existen y por eso no forman parte de la vida política del país, es decir, ¡nos dan nuestra lanita y nosotros no nos metemos en sus asuntos!

Estas toneladas de millones que se depositan en sus arcas, sirven también para darse algún viajecillo a Mónaco o Las Vegas, pagar la renta de residencias vacacionales en Cancún u otro destino turístico y exótico de nuestro país y muchos otros lugares del mundo. Eso sí, cuando llegan las elecciones intermedias, todos a trabajar, a mandar hacer anuncios descalificando a los protagonistas de las elecciones y hablar bien de sus aliados mayores, que de alguna manera nutren sus filas de afiliados de la «prole» (jajaja) que está castigada o en exilio permanente, no sin antes repartir parte de esos millones a cualquier imprenta que cumpla con sus requisitos y contaminar de manera insultante todas las ciudades del país, los pueblecillos reciben menos, interesan menos y a veces están tan mal ubicados que ni la vuelta vale.

Una vez más, los habitantes de éste país tenemos la oportunidad de arrebatarles el estilo de vida que les pagamos. ¿Cómo? No los vota nadie y a la calle, no llegan a los requisitos mínimos para el registro y listo. Esto no significa que el dinero nos lo van a devolver o que lo van a invertir (sin darle tajadas) en obras públicas o escuelas y hospitales, no, se lo darán a los otros partidos, pero al menos habremos cortado a algunas lacras (como el niño y asesino Verde) de la vida pública. Apartarlos es tan importante como presionar a los que sí serán votados.

Una vez que seamos capaces de eliminar a toda esa basura, pues nos quedarán menos cabezas que cortar cuando sea el momento adecuado. Así que me gustaría invitar a no votar por partidillos y personajillos de tan baja calaña, ya después y con más tiempo nos encargamos de los 3 grandes.

Religión y sangre

Permítanme antes de escribir este post, decirles a aquellos que comentan y publican comentarios indignados sobre la muerte de los moneros franceses y no se muestran ni tantito conmovidos por las historias terribles de nuestros suelo, que son hipócritas, ciegos, absurdos y borregos amaestrados, esos que votan y luego se quejan de su elección.

Pero, y aunado a lo anterior, y ejerciendo mi libre expresión, me retumba en la cabeza una pregunta que hacer a muchos ¿qué demonios encuentras en tu religión? La respuesta para mí es «nada», para el resto y sí es que son capaces de quitarse la venda de los ojos, creo que la respuesta es sangre.

Vamos paso a paso, casi la totalidad de las religiones tienen sus orígenes en brotes viscosos de color bermellón, producto de batallas épicas entre tal y cual que mató a tal pero ahora es muy bueno y nos ayuda a vivir y a ser seres especiales.

Y partiendo de ese origen, pues es natural que después de miles de años de lavar cerebros, los seguidores de las religiones, ojo que todas te quieren bueno y  libre de pecado, se sigan guiando por la antiquísima ley del ojo por ojo, o caricatura por bala, o piedra por misil y un largo etcétera.

Ahora bien, todo eso no tendría ningún sentido si los humanos, utilizando nuestra mejor herramienta (en algunos casos), el pensamiento, pudiéramos discernir que: todo eso es un cuento, que incluso sus inventores, no tuvieron a bien pensar que algún día existiría la arqueología y sus cuentos no iban a parecer tan verdaderos como hace tantos miles de años, tiempo en el que el analfabetismo era la norma y los más listos se buscaron la vida inventando fantasías.

Estas fantasías, me parece y no con esto quiero desevangelizar a nadie, hoy en día con todo lo que sabemos del cosmos, de nosotros mismos, de nuestros adelantos científicos y tecnológicos, una caricatura, incluso más divertida que las que dieron muerte hace unos días a los hoy célebres moneros.

Y es que el punto, no es la libertad de expresión, el punto es la estupidez o mejor dicho, la estúpida razón de alguien que matar o otro por algo que no existe.

Cada año que pasa, resulta más y más aberrante el derramamiento de sangre en Palestina, en Oriente Medio, en Francia o en cualquier parte de orbe en pos de un ser mágico que al parecer se alimenta de sangre. Una vez más se comprueba que la evolución depende de muy pocos individuos de toda una especie, ya que a juzgar por todos los acontecimientos de los últimos siglos en la tierra y como especie dominante la del hombre, resulta enigmático como seguimos en la edad de piedra, con mejores piedras claro está.

Incluso, lo que me parece más terrorífico de todo el asunto, es que cualquier mujer nacida en este planeta tenga, ni por asomo ganas de pertenecer o creer en cualquier religión y aquí los apuntes: toda religión desprecia a la mujer, la tiene en un concepto inferior, la somete, no le da crédito, es razón de cualquier barbaridad, abuso y para no seguir expandiendo esto, utilice usted su imaginación para calificar y de cómo se justifica cada religión en el trato a sus mujeres. ¿Y son creyentes, devotas, entregadas? ¡Hijas de Dios! lo que les hace falta es valorarse y creer mejor en el ratoncito Pérez, ese al menos les deja un dinerito por su muelas, las religiones les traen lo peor de unos estúpidos misóginos directo a su puerta. Pero existen, ahí están y mientras las iglesias, mezquitas, sinagogas y anexas tengan peregrinos fieles, los abusos y la sangre seguirá repartiendo titulares en «prime time».

La paz sea con ustedes,

Babutxas.

 

 

 

De vuelta al mercado

Hace unas semanas y a raíz de nuestro cambio de casa, casi sin querer, mi esposa y yo estábamos de acuerdo en adentrarnos en nuestro nuevo barrio e integrarnos a su particular ecosistema de inmediato.

Lo primero que hicimos al recorrer sus calles fue localizar los comercios que nos podrían ser útiles. Como todavía nos encontrábamos haciendo arreglos, decidimos que la mejor distribuidora de materiales de construcción, sería justo la que se encuentra a un lado de casa. Poco después mientras hablábamos sobre los cambios que íbamos experimentando, surgió la idea de explorar el mercado del lugar.

Al llegar descubrimos, que en principio sus aromas no eran un desastre, que sus pasillos eran limpios, que sus tenderos eran amables y que sin saberlo, estaban dando a una nueva familia del barrio una muy agradable bienvenida.

Nos encontramos también, con que los vegetales que antes comprábamos en el «súper» no parecían tan redondos, ni tan brillantes, ni de formas tan iguales los unos a otros, más bien estos son: irregulares, definitivamente más pequeños, pero sin duda y lejos de cualquier apreciación estética que me merezca un pimiento morrón, eran mucho más reales, mucho más parecidos a aquellos que veía en la cocina de mi casa o en casa de los abuelos cuando era niño.

A los pocos días ya habíamos establecido un plan para comprar nuestros víveres dentro del mismo barrio, lo tenía todo, incluso pagamos menos, sin embargo nos topamos con algo que no habíamos tomado en cuenta, estos vegetales tan sólo duraban dos o tres días, al principio me sorprendió, cuando los adquiríamos en el «súper», algunos vegetales se mantenían en perfecto estado durante algunas semanas. Aquí un cebolla no consumida al tercer día asoma una rama de 5 cm de rebosante alegría natural.

Cambio de planes, ya que no podíamos almacenar o comprar para determinados periodos de tiempo, tuvimos a bien pensar, que aquí la compra se hace diario, se compra muy poco y se utiliza el mismo día. A partir de ese momento, los alimentos que llegaban a la mesa eran frescos, llenos de sabores y en presentaciones, a juzgar por el estilismo vegetal de los supermercados, horripilantemente deliciosos.

Esta rutina que hemos logrado conservar hasta el momento, ha dotado la despensa de huevos que aun tienen alguna pluma pegada, chiles que de verdad pican, jitomates pequeños y jugosos y un sin fin de experiencias que nos devuelven a una vida más humilde y más parecida a lo vivido en otros tiempos.

Más allá de la ilusión que hasta los niños han mostrado por el cambio de hábito, he de reconocer que si las familias como la mía destinamos más tiempo a recorrer nuestros barrios, conocer a sus gentes, dejar recursos económicos circulando en la misma localidad, creo que podemos prosperar de otra manera, reduciendo así los grandísimos capitales de los corporativos, que miran nuestra alimentación como un número que suma en su caja registradora y de la cual no tenemos claro el origen, tan sólo sabemos que los vegetales se ven espectaculares y que cuando compramos algo de carne empaquetada, la que está a la vista es espectacular y las de abajo son pellejos y grasa, lo cual no sucede con el carnicero local, el cual es capaz de mostrarte cada corte que hace para asegurarte de la calidad y las propiedades de sus cortes.

A pocas semanas al caminar por el barrio, se hacen más frecuentes los saludos con las personas del lugar, los marchantes comienzan a reconocer tu cara, algunos comienzan a entender tus hábitos y te ofrecen ciertas cosas antes de que preguntes y creo que con el tiempo incluso comenzarán a tomarme el pelo cuando pierda el Madrid, sólo espero que muchos de ellos sean seguidores de las Chivas o del Cruz Azul, para que las mofas vayan más en su dirección que en la mía.

P.D. Las tortillas hechas a mano y los aguacates que tenemos a nuestra disposición merecen un post aparte.

Información adicional: Gasto total en el «súper» en las últimas tres semanas $683.50 pesos.

 

Miramos a otro lado

Hay un nuevo clima en el país, es decir, que gracias a la tecnología barata a la que tenemos acceso (celulares inteligentes principalmente), hoy cualquiera consigue un video de un acto de corrupción y lo pone a disposición de las masas, éstas cada vez más ávidas de contenidos escandalosos.

Este clima de crispación (refrigerado por ciertos frentes fríos y las fiestas de cada fin de año) es consecuencia de que cada vez se alza más la voz de algo por todos conocido, vamos, no nos vamos a hacer pendejos ahora de que Ediles, Presidentes Municipales, Gobernadores y la lista sigue hasta la cima de esta particular cadena alimenticia de ratas, que para efectos prácticos y por comodidad se le denomina «clase política», comenzó a robar en el 2014, no, esto es cosa añeja, pero ahora se enfrentan a la documentación vía electrónica. Ahora bien, escándalos van y vienen, siempre con el mismo resultado, apagamos el fuego una vez que se ha publicado que tal o cual funcionario ha renunciado después de estar al descubierto y todos tranquilos, incluso ellos, porque definitivamente saben que los otros funcionarios, igual de corruptos que ellos no los van a perseguir por actos que ellos mismos comenten cotidianamente, es decir, de juicios, investigaciones previas, delitos y cárceles no hablamos jamás, vamos, ni tan siquiera la inhabilitación para ejercer cargos públicos, mientras que con el paso de los días la historia se desvanece, nace una nueva y aquel funcionario busca otro hueso con algún amigo que seguramente le debe un «favor», se vuelve a colocar y con su nombre olvidado por la masa vuelve a las andadas.

Se podría decir de este círculo vicioso, que tan sólo es roto en algunas y en mucho más célebres ocasiones, mientras que los medios anuncian con bombo y platillo en encarcelamiento de algún personaje de alto perfil, que lo más seguro es que haya cometido alguna fuerte traición a uno de sus «amigos» y le toca castigo, pero por citar algún ejemplo por ahí anda el famoso Bejarano… libre y dispuesto hacer todo de nuevo, sólo que con más cuidado.

Nuestro sistema de justicia, que además de obsoleto y engorroso, está precisamente en manos de estos individuos, que más allá de su imagen pública, siempre estiran la mano, siempre cuidan a unos mientras golpean a otros, por lo que amigos míos, la justicia no existe para ellos, sólo existe para nosotros y en caso de rozar los intereses de alguna de estas ratas, déjame informarte, pasarás a ser parte de un refinado plantel de estudios superiores en criminología, que por acá les dicen «tanque», «bote», «cana», cárcel, cereso, cefereso y una larga y ácida lista de nomenclaturas.

Sin embargo, hoy se puede contemplar cómo estos personajes están siendo rebasados por una masa bien comunicada a través de redes sociales, se puede ver como un video de un acto corrupción se convierte en viral en minutos o en horas, pero no es suficiente, no es el final del camino, no es ni la punta del iceberg, porque detrás de toda esta comunicación no hay acción. Las acciones coordinadas de la población son la única herramienta eficaz en contra de esto, que conocemos pero que por décadas hemos decidido mirar para otro lado.

De estas acciones y con menos herramientas, hace unos años de los ciudadanos nació una iniciativa para dejar de pagar las tenencias de vehículos, lo cual corrió como pólvora y las arcas del gobierno se estaban viendo afectadas, gran acción y a gran escala, sin embargo el gobierno, viejo zorro, sacó de la chistera un plan, no se podía verificar el auto en caso de no haber pagado la tenencia, el pueblo asustado en lugar de no verificar y desacatar la orden, corrió a pagar y después a verificar sin darse cuenta de que las acciones deben de ser seguidas por otras de mayor potencia, es decir, en el caso anterior nadie paga y nadie verifica… ¿nos podrán parar a todos? No. Seguramente después se anunciarían sanciones para las cuales habría que reaccionar de la misma manera y así hasta derogar un impuesto y un trámite a todas luces hoy obsoleto, que lo único que consiguió fue triplicar (o más) el parque vehicular de la ciudad y por consiguiente los atascos tan inmundos que padecemos la gente de la capital. Todo lo anterior, mata la acción del pueblo e inunda las arcas del gobierno para que las ratas que antes mencionaba tengan que robar, tengan contratos que entregar y puedan tener su «moche».

Si, ellos son muy malos, pero los verdaderos malos malos del cuento somos nosotros, se los ponemos siempre muy fácil y cada vez que giran el volante mordemos el anzuelo y vuelta a empezar. ¿A poco no volviste a llenar el tanque de gasolina desde el 1º de enero? ¿A poco te creíste el cuento de los anuncios que te dicen que los energéticos van a ser más baratos? ¿Más baratos, quince pesos el litro? ¿No crees que tu recibo de luz va a subir? ¿No crees que todo lo que se perderá en ingresos petroleros lo vas a pagar tu? ¿No crees que en este preciso momento se está discutiendo en alguna oficina el cómo sacarte más dinero, bajar tus ingresos y al mismo tiempo qué darte para que no hagas pedos?

Bien, estas preguntas se las están haciendo muchas personas, que movidas por los 43, por el descaro con el que Grupo Higa premia a funcionarios por los contratos que recibe, por las declaraciones de la primera «dama», por los regaños de Derbez en el Teletón, por el gasolinazo, por lo que sea, está dispuesta a la acción.

Dejemos de mirar a otros lados, apoya la acción, crea iniciativas, compártelas, difunde las ideas de otros y por favor, toma acción, tus likes no son una acción, son una distracción, sigue a la gente que está intentando algo desde cualquier trinchera, no sigas campañas electorales este mismo año y réstale poder al que tiene la silla.